Lalakitchen Yogurt de Coco

Ay madre mía, ¿pero cómo he podido vivir tanto tiempo sin los cocos jóvenes en mi vida? este yogurt está demasiado bueno como para olvidarlo… mira que hacía tiempo que tenía ganas de ponerme a experimentar con los cocos. Me llamaban mucho la atención como alternativa a los frutos secos, los reyes indudables de la comida “gourmet” crudivegana, pero que debido a la alta carga en grasas tienen, los debemos de consumir con mesura. Bueno, en realidad, para que engañarnos: pasteles, dulces, quesos, patés…

Todos son alimentos que sin importar su procedencia y filosofía (veganos, vegetarianos o crudiveganos, dieta estandart o industriales) debemos de consumir con conciencia, pues el que no está cargado de grasas animales, lo está de grasas vegetales o de ingredientes muy procesados o químicos o controvertidos como el tofu.

Y es que en la comida, como en todo lo demás, uno va evolucionando, ajustándose y encontrando su propio equilibrio. Como ya os he dicho alguna vez, cuando comencé con la comida cruda, sin darme cuenta entré de lleno a hacer recetas y postres gourmet, ¡estaba literalmente alucinada con las posibilidades! además, venía de una experiencia macrobiótica, en la que los pasteles, los postres y los quesos espectaculares brillaban por su ausencia. Por suerte, pronto me di cuenta de que ese exceso de frutos secos y sobretodo anacardos no podía ser bueno. Reajustar mi nivel de grasas diarias y tomar conciencia de la importancia de hacer comidas sencillas hizo que los cambios fuesen notables. Muy notables.

Desde entonces creo que ya sabéis que llevo una dieta baja en grasas, lo que no significa que las rechace, si no que las consumo con medida y las elijo muy bien. Es más, os diré algo, si tengo que elegir entre un hummus crudivegano cargado de frutos secos o un hummus de garbanzos hecho con mimo, ¡me quedo con los garbanzos! también prefiero una bechamel de coliflor antes que una bechamel de anacardos… ¿entendéis a lo que me refiero? no me malinterpretéis. Adoro la comida cruda, nada me gusta más que la fruta, mmm.. ¡¡LA FRUTA!! las hojas, los zumos, las ensaladas.. nada le sienta tan bien a mi cuerpo ni a mi alma, nada me hace sentirme mejor. Pero como creo que sabéis no soy partidaria del crudo por el crudo si eso significa el abuso de grasas.

¿y que grasas elijo? semillas de chia, de lino, semillas de sésamo, almendras, semillas de cáñamo,semillas de girasol y calabaza, aguacates, aceite de coco y aceite de oliva con medida.

¡En el coco joven he encontrado mi nuevo enamorado! ya lo conocía bien, y lo añoraba, de mi viaje por Tailandia, en el que me pasé un mes enganchada a un coco y a una cuchara que siempre llevaba en mi bolso, pero no había tenido oportunidad de experimentar con ellos en la cocina hasta hace muy poquito. Y ahora que puedo, ¡woow! son un escándalo de ricos, que LUJO tenerlos en casa.. van que vuelan..  el agua es espectacular. De verdad, si aún no habéis probado, tenéis que hacerlo. Es fantástica y está cargada de electrolitos y minerales. ¡Es más que perfecta para hidratarse!

Y su carne es ideal para utilizar como sustituto de frutos secos. A diferencia de la carne de coco maduro, ésta es muy baja en grasa, si no me equivoco ronda unos 3 gramos por coco, claro está, dependiendo del grado de maduración, pues como veréis más abajo en una foto, cada coco es único, unos salen con la carne muy fina y con consistencia de gelatina, otros se parece más a la textura de un calamar y los más maduros tienen una carne bastante dura y difícil de extraer.

Normalmente de un coco sacamos entre 1/2 taza y 1 taza de carne y entre 300 y 500 ml de agua. Es muy variable, así que cada coco es único.

Sea como sea, el coco joven es un gran alimento para disfrutar, tanto por las propiedades que encontramos en su carne como en su agua.

Por cierto que el agua de coco se oxida muy rápidamente, es importante bebérsela en el momento. Lo que si que se puede hacer es congelar la carne o si es de un día para el otro guardarla en un tupper en la nevera.

Si queréis saber más sobre las propiedades del coco joven, no os perdáis el post de mi amiga Cris de El Universo de Cris.

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YOGURT DE COCO

Cantidad: unos 350 -400 ml yogurt
Tiempo: 15 minutos + 8-10 horas de fermentación
Utensilios: batidora

Ingredientes:

4 cocos (unos 450 g de carne de coco)
la  cáscara de un limón pequeño
1 C  de agave crudo o sirope de coco
1’5  T  o más de agua de coco (ajustar según consistencia deseada)
¼ c de polvos probioticos

* NOTA: LOS PROBIOTICOS SE VENDEN EN TIENDAS DE DIETETICA O SUPERMERCADOS ECOLOGICOS. TAMBIÉN SE ENCUENTRAN FÁCIL POR INTERNET. CUALQUIER ACIDOPHILLUS SIRVE, SIN IMPORTAR EL PRECIO. PARA ESTA CAUSA NO ES NECESARIO GASTAR DINERO EN PROBIOTICOS CAROS. AQUÍ OS DEJO UN LINK A LOS MÁS BARATOS QUE HE ENCONTRADO POR INTERNET.

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Preparación:

1. Abre los cocos, retira la pulpa, con la ayuda de un cuchillo limpia bien los restos de fibra y limpia después bajo el grifo. Acto seguido bebe su agua, teniendo cuidado de dejar un poco para el yogurt ;-)

2. Pon todos los ingredientes en el vaso de la batidora y tritura hasta obtener una crema de consistencia tipo yogurt (puedes ajustar con el agua de coco a tu consistencia deseada, ¿quizás prefieres un yogurt bebible?. También ajusta a tu gusto el punto de limón y de dulce, pero pensando en que debido a la fermentación lo que ahora es una crema de coco, cogerá un ligero toque ácido.

3. Introduce en un bol de cristal o un cuenco de porcelana. Tapa ya sea con una tela limpia y una goma o con su propia tapa metálica y deja en un lugar cálido toda la noche para que fermente.

4. Por la mañana deberías de ver unas burbujas de aire y la crema habrá cogido apariencia de mousse. ¡Bien, en ese caso ya tienes listo tu yogurt! Sólo tienes que remover con una cuchara y guardar o consumir.

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Para conservarlo, lo mejor es ponerlo en envases de cristal, con tapa, dentro de la nevera. Aguantará unos 5 días.

Debes de tener en cuenta de que aunque el proceso de fermentación disminuye con el frío, continuará haciéndolo, así que cuantos más días pasen tendrá una sabor más ácido.

*NOTA: si la temperatura es un poco baja puedes envolver el envase con una toalla. Otra opción si tienes deshidratadora es colocarlo el envase por fuera (encima) mientras la tienes funcionando.

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¿ves esta foto? los dos montones son la carne de coco que he podido sacar de dos cocos diferentes. No se si se aprecia, pero la de la izquierda es mucho menos abundante y más blanda, incluso tiene un color rosáceo (que según me han indicado en coco-fresh es debido a un alto contenido en magnesio, así que no hay porqué preocuparse, ¡todo lo contrario!). La de la derecha, sin embargo era muy dura y gruesa (poca agua + grasas). Bueno, esto es sólo un ejemplo para que veáis que cada coco es único.

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53 comentarios en “Yogurt de Coco

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  1. Hola Elka, el coco joven y el coco verde es lo mismo? Me encanta todo lo q leo de ti, el año pasado al volver de vacaciones estuve haciendo dieta detox, solo frutas y verduras, me sentó genial!! Ya llevo dos semanas de viaje y desde julio fuera de casa, ahora cuando vuelva me pondré a practicar con tus recetas, acabo de comprar el libro para cuando regrese tenerlo allí… gracias por compartir tus conocimientos, un abrazo.